LA CASA DE LA ESQUINA

La tarde ya había comenzado a caer, detrás de la ventana se asomaba la sombra de su delgado cuerpo. El picoteo constante y el ritmo que se escuchaba era casi insoportable. Cuando el último rayo de sol se asomó en el horizonte, el picoteo se dejó de escuchar. Eran casi seis de la tarde y […]